Normalmente, ¿cómo empieza la hepatitis C?

Print PDF
Para una pequeña parte de los pacientes, la enfermedad comienza repentinamente, como si se hubiera enfermado uno con gripe. Esta gripe, sin embargo, no parece quitarse por completo. Para muchos otros pacientes, la enfermedad aparece gradualmente durante un período largo de tiempo. Con frecuencia, los bebés y los niños no tienen síntoma alguno.
Muchas otros síntomas pueden estar presentes, también, pero típicamente serán distintos según el paciente. Estos incluyen: fatiga, fiebre de pocos grados, dolores de cabeza, dolor leve de garganta, pérdida de apetito, náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz y articulaciones rígidas o dolorosas.
Mucha gente padece de un dolor en el costado derecho, encima del área del hígado.
La orina puede volverse color pardo oscuro, y las heces pueden ser pálidas. En las infecciones agudas severas, alguna gente puede presentar ictericia, entonces la piel y el blanco de los ojos llegan a ser amarillentos.
El grado de severidad puede diferir ampliamente entre los pacientes, y también varía a través del tiempo para el mismo paciente. La severidad puede variar entre una fatiga inusual que sigue a los momentos de estrés, hasta estar postrado en la cama, completamente incapacitado. Los síntomas tienen una tendencia aumentar y disminuir con el paso del tiempo.